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sábado, diciembre 4

Desde Los Altos

Fredy López Arévalo

Profecías que se cumplen

Cuando el escritor Manuel Vázquez Montalbán preguntó al subcomandante Marcos, en diciembre de 1997, cuál sería el mayor de sus temores al enfrentar su propia muerte. Marcos no dudó ni un instante: morir a manos de un indígena. Para entonces hacía tres años que el líder guerrillero había encabezado un alzamiento armado en defensa de los derechos de los pueblos indígenas.

Para 1999, el escritor barcelonés publicó el fruto de esa entrevista: “Marcos, el señor de los espejos”. Ahí quedaría consignado el mayor temor del subcomandante Marcos, líder político y militar del EZLN. Trece años después, Marcos tendría que enfrentar su propia profecía.

Según fuentes fidedignas, “El monarca” o el “subcomandante Moisés”, lugartenientes del subcomandante Marcos, le habría disparado a quemarropa en medio de una discusión acalorada en un lugar de la selva Lacandona.

Marcos quedó herido de muerte tras recibir una bala en el abdomen.

Fuentes dignas de todo crédito (no se trata de una filtración informativa de Wikileaks) nos informan que “el mal Gobierno” habría sacado de la selva al subcomandante guerrillero y lo habría trasladado a un hospital privado de la capital del país, donde fue intervenido quirúrgicamente.

Desde entonces, los mandos indígenas controlan militar y políticamente al EZLN, y se duda que Marcos retorne a Chiapas y menos aún que logre recuperar el control político y militar del grupo armado.

Esto sucedió pocos meses antes de que el 17 de noviembre del 2010 se cumplieran 26 años de la fundación, el 17 de noviembre de 1983, del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, en lo que se conoce como la subregión de Las Cañadas, en la selva Lacandona.

Un acontecimiento histórico que en muchos medios de comunicación pasó desapercibido. Tampoco se vio las grandes caravanas de neozapatistas, universitarios o turistas revolucionarios que antes llegaban a Chiapas para acudir a la zona de conflicto. o a las llamadas capitales regionales del EZLN, los caracoles, donde los rebeldes fundaron los así llamados Municipios Autónomos para no dejar morir la flama de este movimiento.

Pero nos recuerdan dos medios de comunicación que fue el Gobierno del Estado, el gobernador Juan Sabines Guerrero, quien hizo publicar sendos comunicados en los periódicos La jornada y el Expreso de Chiapas, quien nos recordó los aportes del EZLN a la vida política de Chiapas y del país.

viernes, julio 23

Caso Diego: ¿información o propaganda?

Caso Diego: ¿información o propaganda?


08-junio-2010
EL UNIVERSAL

Por Alejandro Jiménez

De Armas Tomar

Sin un solo dato duro que la soporte, se impone ya en la agenda periodística la verdad oficial de que es un grupo guerrillero el que tiene secuestrado al político panista Diego Fernández de Cevallos, lo que si bien es probable, tendrá que ser respaldado por algo más que las filtraciones de los aparatos de inteligencia civil y militar.

Ayer, el periodista Raymundo Riva Palacio aseguró que “de acuerdo con los patrones de secuestros en los 10 últimos años y el modus operandi que han mostrado sus captores” es el Ejército de Liberación Nacional (ELN) quien tiene en su poder a Diego.

Se refiere a este grupo como escisión del EPR, que actúa en el centro del país, especialmente en el estado de Querétaro, con un bajo perfil, no protagónico, lo que justificaría el que hasta ahora no hayan reivindicado la acción. Refiere que el ELN ha realizado cuando menos otro secuestro de alto impacto, el de Nelly Esper Sulaimán.

Con perspicacia hace notar que en el comunicado eperrista de deslinde del secuestro del panista venían dos párrafos –que aquí, el 18 de mayo pasado, consignamos como extraños y aparentemente fuera de contexto-, en los que habla de grupos traidores, que simulan tener estructuras revolucionarias, que en realidad serían la clave para entender que los autores son una escisión propia.

Otra media docena de columnistas ha sido más vago, éstos ni siquiera se han tomado la molestia de responsabilizar a un grupo en particular, ni de explicar a sus lectores la mecánica guerrillera de los secuestros, ni de justificar la fe ciega en sus fuentes como para repetir lo que les dicen sin pedir una sola prueba de su dicho.

Jorge Lofredo, investigador del Centro de Documentación de los Movimientos Armados ha escrito y explicado en cuando menos una entrevista radiofónica, que sin información concreta es imposible especular sobre la participación de grupos revolucionarios en el hecho. Prudente, no le entra a la tenebra propia del espionaje y la ciencia ficción, ajenas ambas a la ética periodística.

Hacer inteligencia, civil o militar, implica siempre recolectar datos y analizarlos. Hay ahí siempre un principio de incertidumbre propio de las organizaciones encargadas de la seguridad nacional, las que sin duda alguna están trabajando en lo de Diego Fernández de Cevallos. Las hipótesis de trabajo suelen ser de alta secrecía por sus implicaciones para el país y, en este caso, para la vida de la víctima.

Por eso llama la atención que se esté colando tanto el secreto de la guerrilla secuestradora. Más que filtraciones periodísticas parece campaña de posicionamiento de una verdad a repetir mil veces, para que quede más en el imaginario público que en la crudeza de los hechos.

Esto no es descabellado si se toma en cuenta que hay cuando menos un caso de secuestro –el de Eduardo García Valseca- en el que la autoridad asegura contundente que los autores fueron guerrilleros, que se pagaron poco menos de dos millones de dólares de rescate (@rivapa dixit), pero sin estar dispuestos a hacer pública su investigación, ni a exhibir las pruebas de que fue el EPR el plagiario, y no permiten siquiera que el expediente sea consultado por los afectados.

Opacidad pura que no abona a la credibilidad de las autoridades involucradas y más bien las pone en sospecha.

Aquí parece repetirse el patrón, con la diferencia de que el secuestro está en curso. Es cosa de tiempo para saber si estamos frente a datos duros de inteligencia o es sólo propaganda.